La presidenta Claudia Sheinbaum realizó su primera visita al Buque Escuela Cuauhtémoc tras su llegada a México luego del accidente ocurrido el 17 de mayo en el Puente de Brooklyn, donde murieron dos marinos y 19 más resultaron heridos. Durante el recorrido, destacó la fortaleza y el compromiso de los cadetes navales, a quienes agradeció por mantener en alto el nombre del país frente a una adversidad que marcó a toda la institución. También recordó con solemnidad a América Yamilet Sánchez Hernández y a Adal Yair Maldonado Marcos, cuyos nombres, dijo, permanecen en la memoria de México.
En el bicentenario de la Independencia en la mar, estamos llamados a defender siempre nuestra soberanía, libertad y justicia. La historia demuestra que cuando el amor por la patria y la razón se unen, el odio y el llamado al injerencismo se debilitan.https://t.co/bMGaHIBtEV pic.twitter.com/Exa4iyIGzl
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) November 24, 2025
En su mensaje, Sheinbaum subrayó que las Fuerzas Armadas representan al pueblo y lo acompañan en los momentos más difíciles, al brindar apoyo en emergencias y mostrar una solidaridad que, aseguró, define el espíritu nacional. Frente a los cadetes y tripulación reunidos, resaltó su entrega y disciplina, cualidades que, afirmó, permiten enfrentar con dignidad las pruebas más duras en altamar y en territorio nacional.
El comandante del Buque Cuauhtémoc, Víctor Hugo Molina Pérez, expresó que la visita presidencial marcó un precedente histórico para el navío, al recibir por primera vez a una mandataria en sus cubiertas. Señaló que, pese al impacto del accidente, la tripulación logró sobreponerse con el carácter que distingue a los marinos mexicanos, quienes —dijo— transformaron una tragedia en un ejemplo de unidad y tenacidad colectiva.
Molina explicó que la reparación del buque se completó en tiempo récord gracias al trabajo ininterrumpido de los marinos, lo que incluso sorprendió al astillero de Nueva York, cuyo director afirmó no haber visto en 38 años una labor semejante. Esa dedicación permitió que la embarcación recuperara su grandeza y retomara su papel como embajador de México en los mares, listo para reiniciar su misión formativa.
El comandante relató que, tras las pruebas de navegación concluidas satisfactoriamente, el Cuauhtémoc zarpó el 4 de octubre con 166 cadetes para continuar su crucero de instrucción. Desde entonces, visitó puertos como Cozumel y Progreso antes de arribar finalmente al heroico Puerto de Veracruz, donde —afirmó— fueron recibidos con muestras de cariño y orgullo por parte de la ciudadanía y autoridades locales.
Sheinbaum también recordó que el informe técnico sobre el accidente aún se encuentra bajo análisis interno de la Secretaría de Marina, conforme a los protocolos establecidos. Indicó que la investigación contempla la colaboración con autoridades estadounidenses, incluida la Guardia Costera, y que el gobierno actuará con responsabilidad sin permitir que el hecho se convierta en un instrumento político.

La mandataria reiteró que el buque se encuentra asegurado y que los costos de reparación no recaerán sobre la institución. Asimismo, hizo un llamado a mantener el respeto hacia las familias de los marinos fallecidos y a reconocer el valor de la tripulación, que —dijo— regresó a la mar con la misma determinación que ha caracterizado al Cuauhtémoc en sus décadas de servicio.
Consciente del impacto que el accidente ha tenido en el país, Sheinbaum insistió en que México valora profundamente el trabajo de sus cadetes y marinos, quienes continúan representando al país con profesionalismo y orgullo. Al cerrar su mensaje, afirmó que la memoria de los caídos permanecerá como guía de honor para las nuevas generaciones que formará el emblemático buque escuela.
