La Fiscalía General del Estado de Oaxaca desarticuló una red internacional de pornografía infantil que operaba desde la capital del estado y utilizaba principalmente Telegram para distribuir y comercializar material de explotación sexual infantil. La operación inició tras una denuncia anónima al número 089, que permitió ubicar un domicilio en la colonia Eliseo Jiménez Ruiz y desplegar un operativo coordinado con la Agencia Estatal de Investigaciones, la Guardia Nacional y la Policía Estatal.
En el cateo, las autoridades detuvieron a un hombre identificado como L.A.F.V., presunto operador central de la red y responsable de administrar grupos en distintas plataformas de mensajería. De acuerdo con la Fiscalía, el detenido almacenaba más de 70 mil archivos, entre ellos más de 50 mil imágenes, 18 mil audios y 2 mil 683 videos de contenido sexual infantil. Los precios por el material oscilaban entre 10 y 30 dólares, y los usuarios debían pagar para acceder a los grupos.
Las investigaciones revelaron que el operador no solo comercializaba contenido, sino que también amenazaba a menores para obligarlos a enviar material sexual para su posterior venta. En los equipos asegurados se localizaron 6 mil 56 archivos considerados evidencia clave y mil 507 imágenes clasificadas como abuso infantil, desnudos y pornografía. Estas conductas podrían derivar en delitos de pornografía infantil, abuso sexual, corrupción de menores y violaciones a la intimidad sexual, con penas que alcanzarían hasta 210 años de prisión.

El fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla informó que la red tenía alcance internacional y que entre las víctimas fueron identificados menores de México y de otros países. Por ello, la institución solicitará colaboración de la Fiscalía General de la República, así como del FBI e Interpol, para rastrear a otros integrantes, distribuidores y consumidores del material ilícito. Destacó que quienes participaban en los chats también enfrentan responsabilidad penal.
Además de la detención, se aseguraron dos computadoras gamer, siete laptops, 11 teléfonos inteligentes y una tableta electrónica que se utilizaban para la operación delictiva. Entre los hallazgos también se confirmaron múltiples chats donde se manipulaba y amenazaba a las víctimas, lo que fortaleció la línea de investigación sobre el carácter sistemático de la explotación.
Las autoridades implementan ahora un proceso de identificación de víctimas, con acompañamiento especializado a través de las fiscalías de atención a mujeres y a niñas, niños y adolescentes. Estas instancias brindan apoyo psicológico, médico y jurídico para facilitar que los menores afectados presenten denuncias y reciban atención integral conforme a los protocolos de infancia.

Rodríguez Alamilla subrayó que el detenido llevaba una doble vida, pues además de operar la red clandestina impartía capacitaciones a menores de edad, lo que incrementa la gravedad del caso y amplía las líneas de investigación. Recalcó que la participación ciudadana fue determinante para desactivar la estructura criminal y reiteró el llamado a denunciar cualquier actividad relacionada con explotación infantil.
Durante su mensaje, el fiscal enfatizó la dimensión del daño que generan estos delitos: “La pornografía infantil no es contenido ni material; es violencia pura. Cada imagen y cada grabación representan una historia de trauma que se repite cada vez que el archivo vuelve a circular”. Añadió que combatir esta actividad exige responsabilidad colectiva y un rechazo frontal de la sociedad ante cualquier forma de explotación sexual infantil.
