La explosión de un coche bomba frente a la base de la policía comunitaria de Coahuayana, Michoacán, reavivó el clima de violencia en la región y dejó al menos cinco personas muertas y siete heridas, según reportes oficiales. El ataque ocurrió el sábado 6 de diciembre a las 11:40 horas y generó una onda expansiva que alcanzó más de 300 metros, dañando vehículos, viviendas y parte del Palacio Municipal. Autoridades locales señalaron que entre las víctimas se encuentran tres integrantes de la policía comunitaria y el presunto conductor del vehículo cargado con explosivos.

El fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, confirmó que la unidad involucrada, una camioneta Dodge Dakota negra, ingresó al estado desde Colima por la carretera federal 200 alrededor de las 8:30 horas, permaneció en la comunidad de San Vicente y posteriormente se dirigió al centro de Coahuayana. El seguimiento mediante cámaras y registros de videovigilancia permitió establecer la ruta del vehículo antes de la detonación, lo que será clave para identificar la estructura detrás del ataque.

Inicialmente se generó confusión sobre el delito por el que se abriría la investigación, luego de que se informó que se trataría como un acto terrorista. Sin embargo, la Fiscalía General de la República aclaró que la carpeta se inició por delincuencia organizada y que la indagatoria será integrada por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada. La titular de la dependencia, Ernestina Godoy, precisó que la intervención federal obedece a la naturaleza del ataque y al posible uso de artefactos de alto poder.

Daños ocasionados por el coche bomba en Michoacán.

La Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán colaboran con la FGR en la elaboración de peritajes relacionados con criminalística, explosivos, genética y daños estructurales. En la zona trabajan alrededor de 30 especialistas estatales y más de 25 expertos federales, incluidos peritos en incendios, arquitectura, telecomunicaciones y química forense. También se mantienen labores para identificar plenamente a las dos víctimas no reconocidas y dar seguimiento a los lesionados.

Los primeros peritajes confirmaron que el estallido dañó al menos 12 vehículos, incluidos dos de blindaje especial pertenecientes a la corporación comunitaria. La detonación también dejó sin suministro eléctrico a parte del municipio y provocó afectaciones en el Hospital Comunitario, donde se reportaron daños en ventanales y muros. Las autoridades municipales denunciaron que el ataque ocurrió a pocos días del asesinato del alcalde de Uruapan, lo que ha incrementado la presión y la incertidumbre en una región afectada por la presencia de grupos criminales.

Torres Piña informó que se mantiene comunicación directa con la Fiscalía General de la República y con el gabinete de seguridad federal, incluido el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Aseguró que, conforme avancen las investigaciones, se dará información puntual sobre los responsables y los móviles del atentado, mientras continúan los operativos en la región para reforzar la seguridad.

En Coahuayana continúa activa la policía comunitaria encabezada por Héctor Zepeda Navarrete, conocido como El Comandante Teto, quien ha participado en enfrentamientos contra grupos como Los Caballeros Templarios y el Cártel Jalisco Nueva Generación. La FGR subrayó que la investigación se mantendrá en coordinación con Sedena, Marina, la SSPC y la Guardia Nacional para esclarecer el origen del explosivo y determinar si el ataque forma parte de una estrategia criminal más amplia en la zona costera de Michoacán.

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