Estados Unidos anunció que ejercerá un control indefinido sobre la comercialización del petróleo venezolano y que los ingresos derivados de esas ventas serán depositados en cuentas bajo control del Gobierno estadounidense. El anuncio fue realizado por el secretario de Energía, Chris Wright, durante una conferencia del sector energético organizada por Goldman Sachs en Miami, donde explicó que Washington venderá tanto el crudo almacenado como la producción futura de Venezuela en los mercados internacionales.
Wright detalló que la estrategia comenzará con el petróleo actualmente detenido en buques de almacenamiento y continuará, sin una fecha límite definida, con la producción que salga de Venezuela. Subrayó que las ventas se realizarán a refinerías estadounidenses y de otros países, pero siempre bajo la administración directa de Estados Unidos, con el objetivo de mantener influencia total sobre el flujo de recursos derivados del hidrocarburo.
El funcionario afirmó que los recursos obtenidos no se transferirán de manera directa al gobierno venezolano, sino que permanecerán en cuentas controladas por Washington. Desde ahí, explicó, los fondos podrían regresar a Venezuela para beneficiar a su población, siempre que existan condiciones que garanticen cambios políticos y económicos considerados necesarios por la Casa Blanca.
Estas declaraciones se dieron un día después de que el presidente Donald Trump anunciara que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos para su venta. De acuerdo con estimaciones oficiales, ese volumen tendría un valor aproximado de 2 mil 800 millones de dólares a precios actuales del mercado, recursos que serán administrados por el Tesoro estadounidense.

Trump también planteó que, a cambio de esos ingresos, Venezuela adquirirá exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos, incluyendo bienes agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipos para la rehabilitación de la red eléctrica y de las instalaciones energéticas. El mandatario aseguró que este esquema convertirá a Estados Unidos en el principal socio comercial de Venezuela en esta nueva etapa.
La medida ocurre tras la captura del gobernante venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, durante una operación realizada por fuerzas estadounidenses en Caracas. Trump ha estimado que, en un plazo de 18 meses, empresas petroleras de Estados Unidos reactivarán la industria petrolera venezolana, que posee las mayores reservas de crudo del mundo, equivalentes al 17 por ciento del total global, aunque hoy apenas aporta el uno por ciento de la producción.
Petróleos de Venezuela (Pdvsa) confirmó que mantiene negociaciones con Estados Unidos para la venta de volúmenes de crudo bajo esquemas comerciales similares a los vigentes con compañías internacionales como Chevron. La empresa estatal señaló que el proceso se desarrolla con criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo, en medio de un nuevo reordenamiento de las relaciones energéticas bilaterales.
Wright aclaró que, por ahora, los ingresos obtenidos por la venta del petróleo venezolano no se destinarán a compensar a empresas estadounidenses como Exxon Mobil o ConocoPhillips, cuyos activos fueron nacionalizados durante el gobierno de Hugo Chávez. Indicó que esas indemnizaciones deberán resolverse a largo plazo, mientras Estados Unidos consolida su control sobre la comercialización del crudo venezolano.
