El gobierno federal y el de Sonora anunciaron el arranque formal del plan integral de remediación del río Sonora, a más de una década del derrame de desechos tóxicos ocurrido en 2014. El programa contempla una inversión total de 2 mil 222.6 millones de pesos y establece que Grupo México cubrirá el 70 por ciento del costo, como parte de un acuerdo alcanzado tras años de reclamos sociales, ambientales y laborales en la región.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló que la empresa minera aportará mil 500 millones de pesos, además de 59 millones ya depositados ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje en 2018 y 2019. A esta bolsa se suman 483.6 millones de pesos del gobierno federal y 180 millones del gobierno de Sonora, con lo que se consolida un esquema financiero tripartita para atender los daños ambientales y sociales.
Las autoridades confirmaron que, tras el levantamiento de la huelga minera en Cananea, ya comenzaron los pagos de indemnización a trabajadores, viudas y familias afectadas. El plan de justicia incluye acciones inmediatas y de mediano plazo que se desarrollarán a lo largo de 2025 y 2026, con el objetivo de cerrar un conflicto que se prolongó por más de 18 años y atender las demandas históricas de las comunidades ribereñas.

En materia ambiental, el programa contempla estudios especializados para determinar la extensión de los daños en suelos y sedimentos del río Sonora y sus afluentes. A partir de estos diagnósticos se aplicarán mecanismos de remediación con sustento técnico y científico, que incluyen el confinamiento de sedimentos contaminados, monitoreo permanente y la restauración ambiental de toda la zona afectada.
El componente hídrico prevé el fortalecimiento del monitoreo de la calidad del agua mediante un centro de visualización en tiempo real, la adquisición de nuevo equipamiento y el mantenimiento del Laboratorio Regional de Calidad del Agua del Noreste. Además, se construirán 16 nuevas plantas potabilizadoras, se instalarán 16 sistemas de desinfección y se rehabilitarán al menos seis potabilizadoras que actualmente se encuentran fuera de operación.
En el rubro de salud, el IMSS-Bienestar transformará el hospital comunitario de Ures en un hospital regional con 60 camas, 21 consultorios de especialidad y un área de cuidados intensivos, con el fin de evitar traslados a otras ciudades. Asimismo, se abrirá un centro especializado en salud renal con servicios de nefrología, seis sillones de hemodiálisis y un laboratorio de metales pesados y toxicología.

La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, recordó que el derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre, provocado por la minera Buenavista del Cobre en agosto de 2014, contaminó 288.8 kilómetros de la cuenca Bacanuchi–Río Sonora y afectó a cerca de 20 mil personas en municipios como Baviácora, Aconchi, Banámichi, Ures y Hermosillo, con impactos severos en la salud, el acceso al agua potable y la economía local.
El acuerdo alcanzado con Grupo México se da tras años de observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, resoluciones judiciales y una denuncia penal presentada por la Semarnat por presunto incumplimiento de la remediación ambiental. Para el gobierno federal, este plan representa un hecho histórico que busca cerrar un capítulo de impunidad ambiental, garantizar justicia social y sentar un precedente sobre la responsabilidad empresarial frente a desastres ecológicos.
