La confirmación pública de Rubén Rocha Moya sobre la intervención directa de Andrés Manuel López Obrador en su candidatura a la gubernatura de Sinaloa reavivó el debate sobre la selección interna de aspirantes en Morena. Durante su participación en la Feria Internacional del Libro de la UAS, el mandatario recordó que en 2021 el anuncio oficial se suspendió debido a las dudas del entonces presidente, quien revisó personalmente los resultados de las encuestas antes de avalar al abanderado. Según el propio Rocha, esa revisión ocurrió en medio de presiones y advertencias de que él no sería el elegido.
El gobernador narró que dirigentes vinculados a la cúpula nacional del partido le anticiparon que Luis Guillermo “El Químico” Benítez Torres encabezaba las preferencias de los militantes y que su nombre no figuraba como ganador. Fue entonces cuando Ricardo Monreal le avisó que el anuncio se suspendería a petición del presidente, quien pidió una nueva revisión de los sondeos. De acuerdo con Rocha, ese momento marcó el punto de quiebre en la contienda interna, pues el expresidente pidió revisar cada rubro evaluado.
Rocha explicó que las encuestas internas de Morena incluían diez indicadores relacionados con militancia, cercanía con la gente, trabajo territorial, aceptación social e intención de voto. En nueve de ellos —según admitió— Benítez Torres llevaba ventaja, pero en el indicador final su nombre repuntaba significativamente. López Obrador, al revisar ese apartado, habría cuestionado quién realmente tenía la posibilidad de ganar los comicios, inclinando la balanza a favor del hoy gobernador.
El mandatario relató que López Obrador le expresó directamente su sorpresa por la diferencia encontrada en la intención de voto, asegurando que dicho rubro debía pesar más que los demás si el objetivo era garantizar el triunfo. Rocha afirmó que el expresidente incluso bromeó sobre su trayectoria legislativa al decirle: “No sé cómo fuiste senador, pero sí sé cómo fuiste gobernador”, frase que, según él, confirmó que el tabasqueño ya lo consideraba la mejor opción para competir por el estado.
🚨 Rubén Rocha Moya revela que AMLO impuso su candidatura a gobernador de #Sinaloa cuando vio que la encuesta no lo favorecía.
— Luis Alberto Medina (@elalbertomedina) November 13, 2025
"¿Quién dice que no es Rocha el que no debe de ser candidato?", habría dicho @lopezobrador_.
¿Qué tal? pic.twitter.com/xZSpqlYCCY
Fragmento de la presentación del libro “La Decisión”, en la FIL Culiacán 2025, donde Rubén Mocha revelo que su candidatura de 2021 fue un «dedazo» de Andrés Manuel López Obrador.
Rocha también recordó que la suspensión del anuncio se dio en un contexto de tensiones internas en otros estados, donde múltiples procesos fueron pospuestos por motivos similares. Aseguró que las reglas no siempre fueron claras y que se aplicaron criterios distintos entre regiones, lo cual generó inconformidades entre aspirantes y militantes que esperaban procesos más homogéneos dentro del partido.
El gobernador aprovechó su intervención para reconstruir su relación con López Obrador, la cual —dijo— no comenzó en Morena, sino desde finales de los noventa cuando ambos formaban parte del PRD. Recordó campañas con escasos recursos, recorridos por pueblos de Sinaloa y una amistad que se consolidó en medio de su primera disputa por la gubernatura en 1998. Esa trayectoria compartida, afirmó, influyó en la confianza política que le fue otorgada décadas después.
Finalmente, Rocha Moya defendió que su candidatura no fue un salto improvisado, sino el resultado de una vida política vinculada a la izquierda, desde el PSUM hasta Morena. Agradeció públicamente el respaldo de López Obrador y aseguró que su actual administración mantiene el compromiso con los principios de la Cuarta Transformación, pese a las críticas ciudadanas por la violencia y la crisis que se agudizó tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada.
