El Senado de la República clausuró un salón de belleza que llevaba alrededor de un año operando dentro de sus instalaciones, luego de que se hiciera pública su existencia este 5 de febrero. El espacio, ubicado en el segundo piso de la torre del Hemiciclo, había sido cerrado originalmente en agosto de 2018 por instrucción del entonces coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal Ávila, en el marco de la política de austeridad.

De acuerdo con reportes periodísticos, el salón funcionaba en un área que anteriormente ocupó la oficina de la Comisión Federal de Electricidad y carecía de identificación visible. En su interior se encontraron dos sillones de estética, espejos, un lavabo para cabello, un carrito con maquillaje y herramientas de estilizado, además de un horario de atención que iba de las 7:00 a las 14:00 horas, principalmente en días de sesión legislativa.

Información difundida por diversos medios señaló que el servicio era utilizado por senadoras de Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, y que una de las usuarias fue la senadora del PVEM Juanita Guerra Mena, quien fue vista recibiendo un servicio al momento de la revisión. La encargada del lugar, identificada como Jazmín Espíndola, explicó que se ofrecían servicios de peinado, maquillaje, tinte y, en algunos casos, arreglo de uñas.

Ante la polémica, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, negó que se tratara de un privilegio financiado con recursos públicos. Aseguró que los servicios no eran gratuitos y que cada senadora pagaba de su propio bolsillo lo que solicitaba, al tiempo que defendió el espacio como un apoyo para el desarrollo de las actividades parlamentarias.

Castillo Juárez sostuvo que contar con un lugar de este tipo no es algo fuera de lo normal, ya que existen espacios similares en la Cámara de Diputados. Argumentó que quienes acuden a sesiones desde primeras horas y provienen de otros estados requieren estar presentables para cumplir con sus funciones, y subrayó que se trata de un trabajo digno para quien presta los servicios.

No obstante, minutos después de sus declaraciones, personal de seguridad del Senado colocó sellos de clausura en la puerta del salón sin ofrecer una explicación oficial sobre la medida. Legisladoras de oposición afirmaron que desconocían la existencia del lugar, mientras que incluso algunas senadoras de Morena señalaron que no estaban enteradas de su operación.

Esta no es la primera vez que un salón de belleza funciona en el Senado, ya que existen antecedentes desde 2007 en la sede de Xicoténcatl y desde 2011 en el actual recinto. El espacio permaneció activo hasta 2018 y fue reabierto durante la gestión de Adán Augusto López como coordinador de Morena, lo que reavivó el debate sobre austeridad y uso de instalaciones públicas en el Poder Legislativo.

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