La tensión entre los agricultores y el Gobierno federal aumentó este lunes, luego de que productores de maíz se levantaran de la mesa de diálogo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), al considerar una “grosería” la oferta del precio piso propuesta por las autoridades. Tras más de tres horas de negociación con el titular de la Sader, Julio Berdegué, los campesinos denunciaron que la industria redujo el precio base a 5 mil 200 pesos por tonelada, pese a la promesa de alcanzar los 6 mil pesos.
#Agricultores del Bajío, Michoacán, #Jalisco y otros estados han salido del encuentro con la Secretaría de Gobernación sin concretar un acuerdo sobre el precio de garantía de sus cosechas.
— OSCAR MARIO BETETA (@MarioBeteta) October 28, 2025
Exigen que el precio del maíz pase de 5 000 a 7 200 pesos por tonelada, y el del sorgo de… pic.twitter.com/0uBhGk6uII
A las afueras de la Secretaría de Gobernación, en la Ciudad de México, decenas de productores, principalmente del Bajío y el centro del país, protestaron con gritos y empujones tras conocer el resultado de la reunión. Algunos intentaron ingresar por la fuerza al edificio, mientras otros acusaban al Gobierno y a las grandes agroindustrias de inclinar el mercado en perjuicio de los campesinos. “Es una vergüenza que cuatro o cinco empresas inclinen a un país entero”, reclamó Ricardo Hernández, productor de Jalisco.
Los inconformes aseguran que llevan tres años con precios bajos, pese al alza en los costos de producción, que han aumentado hasta 50% en los últimos cinco años, de acuerdo con datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas. La caída del precio del maíz, que hoy ronda los 3 mil 200 pesos por tonelada en el mercado internacional, ha reducido la rentabilidad de los productores nacionales a apenas 12%, lo que califican como un “colapso del campo mexicano”.
Los representantes de los agricultores demandan un precio de garantía de 7 mil 200 pesos por tonelada, argumentando que las agroindustrias como Minsa, Maseca, Bachoco y Bruman se niegan a elevar los precios de compra. A pesar de la intervención del Gobierno federal y de los estados de Jalisco, Guanajuato y Michoacán, que ofrecieron 850 pesos adicionales como apoyo, la reducción del precio base anuló cualquier avance, lo que derivó en la ruptura de la mesa.
Ante el fracaso del diálogo, los líderes del movimiento anunciaron bloqueos indefinidos en 24 estados del país, incluyendo puntos estratégicos en Guanajuato, Querétaro, Michoacán, Guerrero y la capital. En algunos sitios, los productores ya instalaron caravanas de tractores y caballos, y advirtieron que podrían extender las manifestaciones hasta Palacio Nacional si no reciben una respuesta satisfactoria.
El secretario de Agricultura reiteró que se mantiene abierta la posibilidad de diálogo y anunció que se implementará un esquema de crédito con tasa preferencial de 8.5% y un seguro agropecuario para productores de maíz blanco. Sin embargo, los agricultores insisten en que el problema no es de financiamiento, sino de precios injustos y de una estructura de mercado dominada por pocos actores.
Mientras tanto, los manifestantes exigen también medidas de seguridad y apoyo integral al campo, denunciando extorsiones, cobros de derecho de piso y asesinatos recientes de líderes agrarios en estados como Michoacán y Veracruz. “No sólo es el precio, es la vida del campo mexicano la que está en riesgo”, advirtieron los productores al concluir la jornada de protesta frente a Gobernación.
