La Secretaría Anticorrupción y de Buen Gobierno reportó un presunto daño patrimonial a la Secretaría de Marina tras la sustracción de al menos 22 toneladas de mango ataulfo en el Polo de Desarrollo Tapachula II, en Chiapas, predio vinculado al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. De acuerdo con la auditoría, el incidente ocurrió en mayo, cuando civiles ingresaron a la zona resguardada y retiraron el fruto sin autorización formal.
Según los documentos oficiales, una mujer identificada como Brenda Elizabeth Meza Sandoval se presentó en el lugar argumentando ser funcionaria de la Secretaría de Bienestar y contar con permisos federales para el retiro del producto. Acompañada por un numeroso grupo de personas y camiones tipo Torton, se sustrajeron alrededor de mil rejas de mango, cada una de aproximadamente 22 kilogramos, lo que prácticamente agotó la cosecha de primera calidad.
El informe de la auditoría detalla que el mango fue valuado en 6.5 pesos por kilo, por lo que la pérdida económica asciende a cerca de 143 mil pesos, cantidad que fue catalogada como un presunto daño patrimonial para la Marina. El documento también señala que únicamente quedó un remanente de mango de tercera calidad, el cual sí fue comercializado y coincide con los ingresos reportados oficialmente.

Además del señalamiento contra los civiles que ingresaron al predio, la Secretaría Anticorrupción cuestionó directamente a la Marina por un “inadecuado control para la captación de ingresos propios”. La auditoría advierte que, pese a que los terrenos estaban adjudicados legalmente desde octubre de 2024, no se implementaron medidas suficientes de vigilancia ni protocolos claros de resguardo.
La Marina informó que los hechos fueron reportados internamente por el coordinador general del sector y notificados a la autoridad anticorrupción un día después del ingreso al predio. En el reporte se asentó que el grupo de civiles accedió a instalaciones bajo resguardo naval y realizó el corte y traslado del mango sin contar con autorización oficial.
Tras darse a conocer el caso, Brenda Elizabeth Meza Sandoval, hoy regidora de Cacahoatán, negó haber cometido un robo y sostuvo que su presencia en el lugar formaba parte de tareas de transición de predios a cargo de la Secretaría de Bienestar. Afirmó que las plantaciones estaban en mal estado, que la cosecha se perdió por falta de mantenimiento y que la Marina recolectó el remanente existente.
El caso se suma a otros señalamientos en torno a la construcción del Tren Interoceánico, proyecto estratégico del gobierno federal. Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar responsabilidades administrativas y penales, tanto por la sustracción del fruto como por las posibles omisiones en el control de los recursos derivados del corredor interoceánico en Chiapas.
