Habitantes del Valle de Tuxpango enfrentan una situación crítica luego de que el manantial de Santa Rita, ubicado en la comunidad de Campo Chico, comenzara a brotar agua oscura, con fuerte olor y residuos sólidos visibles, lo que dejó sin su principal fuente de abastecimiento a miles de personas. Este nacimiento suministraba agua potable a más de 8 mil habitantes de Campo Chico, Campo Grande y la Ex Hacienda de Tuxpango, quienes dependen históricamente de este recurso para el consumo diario.
De acuerdo con testimonios de los pobladores, el cambio en el manantial fue repentino, pues en cuestión de horas el agua limpia se transformó en un líquido negro y fétido, imposible de utilizar incluso para actividades básicas. Las paredes del nacimiento presentan manchas oscuras y en el fondo se ha acumulado una sustancia negra, lo que ha incrementado la alarma entre las familias afectadas ante un posible riesgo sanitario.
Vecinos relataron que el agua comenzó a despedir un olor similar a “huevo podrido” y a descomposición, además de presentar burbujas en la superficie. Ante ello, optaron por dejar de utilizarla incluso para el aseo personal, debido a la intensidad del aroma y al temor de que pudiera generar afectaciones a la salud, especialmente en niños y adultos mayores.
Ante la falta de respuesta inmediata, los habitantes realizaron por su cuenta un muestreo del agua, mientras que el ayuntamiento de Ixtaczoquitlán y la Secretaría de Salud estatal también tomaron muestras días después. De manera preliminar, pobladores señalaron que se les informó sobre la posible presencia de una sustancia ácida, lo que habría generado vapores peligrosos y obligó a recomendar no usar el agua bajo ninguna circunstancia.
La situación ha generado un severo problema de abastecimiento, obligando a las familias a acarrear agua desde otros puntos lejanos o depender del suministro mediante pipas. Aunque el ayuntamiento implementó estas medidas emergentes y trabaja en conexiones provisionales desde otros nacimientos, los habitantes consideran que son soluciones temporales que no atienden la causa del problema.
La preocupación aumenta debido a los antecedentes de contaminación en el manantial de Cuautlapan, donde el manto freático resultó afectado por causas que nunca fueron esclarecidas. Por ello, existe el temor de que Santa Rita corra el mismo destino y se pierda de manera definitiva una de las fuentes de agua más importantes del municipio.
Habitantes del Valle de Tuxpango exigieron estudios técnicos exhaustivos, una investigación a fondo y la intervención inmediata de autoridades municipales, estatales y federales, así como de organismos ambientales. También pidieron que se inspeccione a las industrias ubicadas en la zona centro de Veracruz, al considerar que alguna omisión o descarga irregular pudo haber provocado la contaminación del manantial.
