La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la salida de Alex Tonatiuh Márquez Hernández como director de Investigación Aduanera de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en medio de señalamientos públicos sobre presuntos vínculos con actos de corrupción y posibles nexos con el crimen organizado. La mandataria explicó que la decisión fue tomada directamente por Rafael Marín, titular de la ANAM, aunque evitó profundizar en los motivos específicos que llevaron a la desvinculación del funcionario.
Sheinbaum rechazó que, hasta el momento, exista una investigación formal en su contra por enriquecimiento ilícito, operaciones con empresas fachada o relaciones con grupos criminales. También negó que el Gobierno de Estados Unidos haya revocado la visa del exfuncionario, al señalar que no existe notificación oficial al respecto por parte de autoridades estadounidenses ni de instancias mexicanas.
La presidenta subrayó que cualquier servidor público señalado por presuntas irregularidades es sujeto de revisión por la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno y, en su caso, por la Fiscalía General de la República. Aclaró que, hasta ahora, no hay procedimientos abiertos que acrediten un delito específico contra Márquez Hernández, aunque sostuvo que la decisión administrativa de separarlo del cargo se tomó como una medida interna de la ANAM.
Alex Tonatiuh Márquez Hernández llegó a la dirección de Investigación Aduanera en febrero de 2025 y era uno de los funcionarios encargados de combatir el llamado huachicol fiscal. Sin embargo, desde julio de ese año, diversos reportes periodísticos lo vincularon con presuntos actos de corrupción relacionados con el tráfico de combustible y con operaciones irregulares dentro del sistema aduanero del país.
De acuerdo con investigaciones periodísticas, Márquez Hernández mantendría vínculos con la empresa Aledo S.A. de C.V., señalada por el Servicio de Administración Tributaria como una compañía bajo observación. Reportes de percepciones difundidos por medios nacionales indican que esta empresa habría sido una de sus principales fuentes de ingresos entre 2019 y 2025, lo que generó cuestionamientos sobre la legalidad de sus recursos.
Por su parte, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad documentó que el exfuncionario declaró la posesión de una colección de relojes de lujo valuada en aproximadamente 7.7 millones de pesos. En su declaración patrimonial no detalló datos clave como marcas, modelos o vendedores, pese a que algunas de las adquisiciones se remontan a 2012, cuando fungía como asesor parlamentario en el entonces Distrito Federal, con un salario que no justificaría compras de ese nivel.
A los señalamientos se sumó una protesta interna ocurrida el 15 de abril de 2025, apenas dos meses después de que Márquez Hernández asumiera el cargo. Presuntos trabajadores de la ANAM se manifestaron en Paseo de la Reforma y Eje 1 Poniente, donde lo acusaron de exigir pagos a cambio de conservar plazas laborales, hechos que incrementaron la presión pública y que antecedieron a su salida definitiva de la Agencia Nacional de Aduanas.
