La marcha convocada el sábado por grupos que se identificaron como parte de la generación Z terminó en una jornada de violencia que dejó 29 detenidos, 41 remitidos al Juzgado Cívico y 84 policías lesionados, de los cuales 11 permanecen hospitalizados. Autoridades capitalinas señalaron que el saldo preliminar incluye también 20 civiles atendidos en el lugar por personal de emergencia, aunque sin registro de manifestantes hospitalizados ni desaparecidos. La movilización, que inicialmente avanzó de forma pacífica, derivó en enfrentamientos que se extendieron por varias horas en el Centro Histórico.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que se abrieron carpetas de investigación por intento de homicidio, lesiones, robo y daño a la propiedad tras los hechos ocurridos en la plancha del Zócalo. La fiscal Bertha Alcalde detalló que 29 personas fueron puestas a disposición del Ministerio Público, entre ellas 18 adultos y un adolescente. Otras 10 personas, aunque vinculadas a agresiones, fueron liberadas al determinarse que las lesiones causadas a policías tardaban menos de 15 días en sanar, clasificándolas como faltas cívicas. La funcionaria añadió que se investigan también agresiones contra cuatro manifestantes y daños en un establecimiento comercial.
Entre los detenidos, tres personas fueron encarceladas por tentativa de homicidio calificado en agravio de policías, de acuerdo con la Fiscalía. Además, se reportaron cinco detenidos por resistencia de particulares, dos por lesiones y robo, y ocho más por lesiones. La FGJCDMX indicó que aún se realizan trabajos para identificar a otros posibles responsables, especialmente tras recibir denuncias por agresiones a 77 policías, cuatro ciudadanos y dos periodistas. La dependencia aseguró que se revisan videos y dictámenes médicos para acreditar responsabilidades tanto de manifestantes como de agentes.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, señaló que integrantes del denominado bloque negro utilizaron cohetones, bombas molotov, objetos contundentes y fragmentos de adoquín para agredir a los uniformados. En respuesta, los agentes emplearon polvo químico de extintores como mecanismo de contención. El funcionario reconoció la existencia de 18 posibles violaciones al protocolo policial y anunció investigaciones administrativas internas, varias relacionadas con agresiones a la prensa. Todos los elementos involucrados fueron suspendidos mientras continúan las indagatorias.
El despliegue policial incluyó al menos 800 elementos de distintas áreas para acompañar la marcha y garantizar la libre manifestación, según la SSC. Las autoridades detallaron que los uniformados portaban escudos acrílicos, casco y equipo de protección personal, así como extintores para controlar posibles incendios. Sin embargo, los choques registrados llevaron a la formación de una valla humana frente a Palacio Nacional durante más de dos horas, mientras se dispersaban grupos que buscaban derribar vallas y forzar el ingreso a edificios federales.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, declaró que en su administración no se ordenará reprimir manifestaciones y acusó a grupos opositores de apropiarse políticamente del sentimiento juvenil. Afirmó que la Ciudad de México garantiza el derecho a la libre protesta y condenó insultos misóginos contra la presidenta Claudia Sheinbaum, así como llamados a la intervención extranjera. Sobre las denuncias de exceso de fuerza policial, Brugada aseguró que se realizará una investigación exhaustiva y que la respuesta gubernamental será “con justicia, no con represión”.
Ayer, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, anunció apoyo legal para las familias de los detenidos y acusó al gobierno capitalino de actuar de forma arbitraria. Dijo haber instruido al área jurídica del partido para atender a los jóvenes involucrados y llamó a los familiares a acudir a las oficinas del PRI en Buenavista o solicitar ayuda por teléfono. Mientras tanto, los 18 detenidos por delitos graves —incluidos tentativa de homicidio y robo agravado— fueron trasladados al Reclusorio Norte para sus audiencias iniciales, donde se definirá su situación jurídica.
Familiares de varios detenidos denunciaron golpes y detenciones arbitrarias durante los enfrentamientos. Algunos aseguraron que los implicados se manifestaban de forma pacífica cuando fueron sometidos por policías. Durante el lunes, dos convoyes oficiales trasladaron a los más de una docena de imputados al penal capitalino, mientras que sus defensores señalaron que la información proporcionada por las autoridades ha sido limitada y que aún desconocen el estado físico de varios jóvenes arrestados durante los disturbios del sábado.
