El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tiene un carácter trilateral que no puede modificarse arbitrariamente, ya que se encuentra “establecido en la ley”. Con esto, el funcionario mexicano respondió a las recientes declaraciones de Donald Trump, quien sugirió la posibilidad de sustituir el acuerdo con pactos bilaterales.
Ebrard sostuvo que, pese a las declaraciones del expresidente estadounidense, los tres países continúan realizando consultas y negociaciones con el propósito de mantener la estructura original del T-MEC. “El contexto en el que estamos hoy es trilateral, eso está establecido en la ley, entonces soy optimista desde ese punto de vista”, señaló durante un evento en el Museo de la Ciudad de México.
El secretario explicó que, aunque existen acuerdos bilaterales complementarios entre México, Estados Unidos y Canadá, estos no reemplazan la esencia del tratado, sino que fortalecen la cooperación comercial y sectorial. “Estamos coordinados los tres países haciendo una consulta sobre un formato vigente que tiene que ser ley. Mi pronóstico es que vamos a seguir adelante en esa misma estructura”, indicó.
Ebrard subrayó además que la convocatoria de Estados Unidos a consultas públicas demuestra su intención de mantener el acuerdo trilateral. “Si no fuese la intención de Estados Unidos seguir adelante en esa dirección, pues probablemente no habrían convocado esas consultas”, comentó.
Mientras tanto, el primer ministro canadiense, Mark Carney, reveló que su país mantiene negociaciones bilaterales con Estados Unidos en sectores específicos, como el energético, sin que esto signifique abandonar el marco general del T-MEC. Carney explicó que las conversaciones incluyen proyectos conjuntos como el oleoducto Keystone XL y acuerdos sobre acero y aluminio.
Durante un reciente encuentro con Trump, Carney reconoció que ambas naciones exploran nuevas oportunidades de cooperación. Sin embargo, el mandatario estadounidense insistió en que, durante la revisión del tratado en 2026, podría considerarse la opción de reemplazarlo por acuerdos separados, una postura que México ha descartado firmemente.
