El boxeador mexicano Julio César Chávez Jr., hijo del legendario expúgil Julio César Chávez, salió este domingo del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 11 de Hermosillo, Sonora, donde permanecía desde su deportación de Estados Unidos. La resolución judicial le permitirá enfrentar en libertad condicional un proceso por presuntos vínculos con la delincuencia organizada y tráfico de armas hacia México.
La decisión fue tomada la noche del sábado por el juez federal Enrique Hernández Miranda, quien vinculó a proceso al pugilista de 39 años, pero determinó que no existían elementos suficientes para mantenerlo en prisión preventiva. La salida de Chávez Jr. se retrasó varias horas y ocurrió hasta el mediodía del domingo, lo que generó inconformidad de su defensa. Tras su liberación, se reunió con su familia, donde su padre celebró la resolución judicial.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), el proceso forma parte de una investigación iniciada en 2019 contra el Cártel de Sinaloa por delitos de delincuencia organizada, tráfico de armas, narcotráfico y tráfico de personas. En esa carpeta figuran nombres como Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, detenido en enero de 2023 y extraditado a Estados Unidos meses después.
Durante la audiencia, la FGR presentó 21 datos de prueba, entre ellos escuchas telefónicas que relacionarían a Chávez Jr. con Néstor Isidro Pérez Salas, alias El Nini, jefe de seguridad del cártel de Sinaloa, así como un informe de la DEA que lo incluye como sujeto de investigación. También se mencionó la localización de una bata de boxeo con su nombre en una propiedad vinculada con Pérez Salas.
La defensa del púgil, encabezada por el abogado Rubén Benítez Álvarez, cuestionó la solidez de esas pruebas al señalar que se sustentan en testimonios de interlocutores no identificados y documentos sin valor jurídico en México. Aseguró que las acusaciones responden más a “anécdotas de camaradería” que a hechos delictivos, y reiteró que su cliente cumplirá con las medidas cautelares impuestas.
Entre las restricciones dictadas por el juez está la prohibición de salir del país sin autorización y la obligación de presentarse en audiencias judiciales, la próxima de ellas fijada para el 24 de noviembre. En caso de ser hallado culpable, Chávez Jr. podría enfrentar una pena de entre cuatro y ocho años de cárcel. La investigación complementaria tendrá un plazo inicial de tres meses.
El excampeón mundial fue detenido en Los Ángeles el 2 de julio por autoridades migratorias de Estados Unidos, acusado de exceder la vigencia de su visa de turista y falsear información en su solicitud de residencia permanente. Tras permanecer mes y medio en custodia, fue deportado a México el 19 de agosto y entregado a agentes federales que lo trasladaron al penal de Hermosillo.
La trayectoria de Chávez Jr. ha estado marcada por los escándalos fuera del ring. En 2012 fue sentenciado a 13 días de cárcel en Los Ángeles por conducir en estado de ebriedad y en 2023 fue detenido por portación de armas, aunque recuperó su libertad tras pagar una fianza de 50 mil dólares. Su carrera deportiva, opacada por problemas de adicciones y episodios legales, ahora enfrenta uno de sus mayores desafíos: probar su inocencia frente a las acusaciones de delincuencia organizada.