La Universidad Veracruzana (UV) vivió una jornada de tensión luego de que integrantes de la Red Universitaria por la Legalidad tomaran simbólicamente la Rectoría en protesta por la prórroga de cuatro años otorgada al rector Martín Aguilar Sánchez, cuyo periodo fue extendido del 1 de septiembre de 2025 al 31 de agosto de 2029. Desde las primeras horas de la mañana, el acceso al edificio fue bloqueado con lonas y consignas que denunciaban lo que calificaron como un acto ilegal de la Junta de Gobierno.
Los manifestantes, vestidos de blanco y portando pancartas con frases como “prórroga no” y “respeto a la Universidad Veracruzana”, señalaron que la Junta carece de facultades para conceder una extensión del mandato rectoral, pues su atribución se limita a la designación del titular tras una convocatoria pública. Por ello, exigieron que se designe un rector interino y que se convoque a un nuevo proceso abierto para elegir a la próxima administración.
Entre los inconformes estuvieron los exrectores Raúl Arias Lovillo y Sara Ladrón de Guevara, quienes se sumaron al rechazo y advirtieron que la institución atraviesa una crisis de legitimidad. Arias acusó que Aguilar Sánchez no enfrenta a la comunidad universitaria, mientras denunció que el personal y el estudiantado han sido objeto de intimidaciones. También subrayó la pérdida de presencia internacional de la UV y la caída de 27 programas de posgrado en el Sistema Nacional de Posgrados.


Durante la protesta, se leyó un pliego petitorio en el que exigieron la revocación inmediata de la prórroga aprobada el 20 de junio, la disolución de la actual Junta de Gobierno y la integración de un órgano imparcial. También se demandó el fin de lo que describieron como coacción y represión contra quienes expresan su desacuerdo, así como la atención a los amparos en curso que cuestionan la legalidad del proceso.
Los inconformes insistieron en que la prórroga constituye una “afrenta” a la universidad y advirtieron que permitir otros cuatro años de la misma gestión profundizará la pérdida de legitimidad y el debilitamiento de los vínculos con la sociedad. “Sí es posible otra universidad con un verdadero proyecto académico; lo que hoy tenemos no está a la altura de las necesidades”, subrayó Arias Lovillo ante la comunidad reunida.
La secretaria de Desarrollo Institucional, Jaqueline Jongitud Zamora, salió a dialogar con los manifestantes alrededor de las 8:00 de la mañana. Sin embargo, admitió que la comisión enviada no tenía facultades para atender el pliego de demandas y señaló que serán los jueces quienes determinen la validez de la prórroga, reconociendo la existencia de amparos vigentes.
El acto concluyó con el retiro de los inconformes cerca de las 8:30 horas, tras liberar el acceso a las instalaciones administrativas. No obstante, los organizadores advirtieron que esta fue apenas la primera acción y que seguirán emprendiendo nuevas movilizaciones para “recuperar la autonomía universitaria” y frenar lo que consideran un intento de secuestro de la institución.