Un brote de infecciones gastrointestinales ha afectado a 245 habitantes del municipio de Tatahuicapan, en la sierra sur de Veracruz, principalmente de origen popoluca. La Secretaría de Salud estatal confirmó que la causa fue la bacteria Escherichia coli, derivada de la contaminación con desechos humanos en un manantial de la zona. La gobernadora Rocío Nahle García informó que hasta ahora 235 pacientes ya se recuperaron, mientras que diez permanecen bajo atención médica.
Inicialmente se especuló que el brote estaba relacionado con casos de cólera; sin embargo, los análisis descartaron esta posibilidad. La mandataria aclaró que se trató de infecciones por E. Coli y pidió a la población mantener medidas preventivas, entre ellas hervir el agua antes de consumirla. También se desmintió que una mujer de 60 años falleciera a consecuencia de la enfermedad, pues el deceso obedeció a problemas de desnutrición severa.
El secretario de Salud estatal, Valentín Herrera Alarcón, acudió personalmente al municipio para supervisar la atención. Con base en estudios microbiológicos, se confirmó la presencia de la bacteria y se descartó cualquier relación con cólera. De manera paralela, personal sanitario desplegó acciones de cloración en tanques de agua potable y reforzó la vigilancia epidemiológica en la región.

La Jurisdicción Sanitaria XI y el Departamento de Protección contra Riesgos Sanitarios instalaron un cerco sanitario en la zona con el fin de frenar el brote. Se llevaron a cabo pruebas de laboratorio para precisar el origen de la contaminación y garantizar el control del agua de consumo. Mientras tanto, brigadas médicas continúan recorriendo las comunidades afectadas.
El presidente municipal de Tatahuicapan, Eusebio González Hernández, solicitó apoyo al IMSS-Bienestar para reforzar el abasto de medicamentos y garantizar atención a los enfermos. La institución respondió con el envío de médicos adicionales y brigadas para atender a la población que presenta diarrea, vómito y fiebre.
La alerta sanitaria encendió preocupación entre la comunidad, ya que el centro de salud local resultó insuficiente para la atención de los pacientes en los primeros días del brote. La rápida intervención de las autoridades permitió estabilizar a la mayoría de los enfermos y disminuir la propagación del padecimiento.
Las autoridades de salud exhortaron a la población a reforzar medidas básicas de higiene, entre ellas hervir el agua, lavarse las manos con frecuencia y evitar el consumo de líquidos de dudosa procedencia. También recomendaron acudir de inmediato al centro de salud ante cualquier síntoma, a fin de recibir tratamiento oportuno y evitar complicaciones.