La creciente inseguridad en el sur de Veracruz volvió a impactar al sector educativo con el cierre de un kínder y una primaria en Acayucan, así como la evacuación de otro plantel en el puerto de Veracruz por una amenaza de bomba. En el municipio sureño, el Jardín de Niños y la Escuela Primaria Particular “Luisa Flores Valencia” suspendieron actividades tras presuntas amenazas y posibles intentos de cobro de piso, en un contexto donde docentes también han solicitado cambios de adscripción por temor a la violencia.
El plantel “Luisa Flores Valencia”, ubicado en el barrio Cruz Verde a dos cuadras del palacio municipal que preside Raúl David Salomón García, habría notificado desde hace 20 días a padres de familia sobre la suspensión de operaciones. La escuela, situada en la avenida Zaragoza esquina La Peña, decidió cerrar de forma total para salvaguardar la integridad de alumnos y personal, luego de que trascendieran advertencias atribuidas a grupos delictivos, aunque hasta ahora no existe un pronunciamiento oficial de las autoridades educativas.
De acuerdo con versiones recabadas entre la comunidad escolar, los directivos habrían sido objeto de amenazas relacionadas con el pago de cuotas ilegales. Padres de familia fueron informados para no llevar a sus hijos a clases y buscar nuevas opciones educativas. La Secretaría de Educación de Veracruz no ha emitido postura pública sobre el caso, mientras la incertidumbre se mantiene entre la sociedad acayuqueña.
En este mismo clima de violencia, el pasado 8 de febrero el alcalde de Acayucan declaró que “en Acayucan la seguridad nunca está garantizada”, días después de que autoridades municipales reconocieran limitaciones para controlar la periferia de la ciudad. Estos hechos han intensificado la percepción de vulnerabilidad en espacios que tradicionalmente se consideraban seguros, como las instituciones educativas.

La situación no se limita al sur del estado. El lunes 9 de febrero, la primaria “María Bertha Nava”, en el fraccionamiento Hacienda Paraíso del puerto de Veracruz, fue evacuada tras una amenaza de bomba recibida alrededor de las 8:00 horas mediante un mensaje de WhatsApp que advertía sobre un supuesto artefacto explosivo en el interior del plantel. La dirección activó de inmediato los protocolos de seguridad.
Elementos de la Secretaría de Marina, Bomberos y Protección Civil acudieron al lugar para inspeccionar y resguardar la institución, mientras alumnos y personal fueron retirados preventivamente. Las autoridades implementaron un operativo de revisión para descartar riesgos, en un episodio que generó alarma entre padres de familia y vecinos de la zona.
A la par, el secretario general de la sección 56 del SNTE, José Reveriano Marín Hernández, informó que entre 10 y 15 docentes de las sierras de Zongolica y Huayacocotla, así como de Álamo, han solicitado su cambio de adscripción por robos, amenazas y extorsiones. El dirigente explicó que los maestros son resguardados inicialmente en supervisiones escolares y posteriormente se gestiona su traslado para evitar exponerlos, en un escenario donde la violencia comienza a desplazar la actividad educativa en diversas regiones del estado.
